BIOGRAFÍA

Elena Álvarez Buylla

La doctora María Elena Álvarez-Buylla Roces ejerce un importante liderazgo científico internacional en las áreas de biología de sistemas con enfoques teórico-computacionales en genética molecular, epigenética y ecología evolutiva del desarrollo, que combina con una actividad constante para coadyuvar a la conservación de la diversidad biológica y a la promoción de una ciencia comprometida con la equidad, la justicia y el beneficio social. En ciencia básica, ha hecho contribuciones importantes en áreas teóricas y experimentales fundamentales y aplicadas a la biomedicina; así como en biología de poblaciones vegetales, con base en su trabajo de campo en las selvas mexicanas y en bosques templados; y en torno a la bioseguridad del maíz.

     Al término de sus estudios de licenciatura y de maestría, en la Facultad de Ciencias de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), fue distinguida con la medalla “Gabino Barreda” en ambos niveles. En 1982 se tituló como licenciada en biología con una tesis sobre el uso de los recursos vegetales en la zona de los Tuxtlas y, en 1985, obtuvo el grado de maestría en ciencias con el estudio de la dinámica y genética de poblaciones de un árbol tropical, en el contexto del mosaico de regeneración de la selva en la misma región. En 1986 realizó su doctorado en la Universidad de California, en Berkeley, bajo la tutoría del Profesor en matemáticas aplicadas, Montgomery Slatkin. Su tesis presentada en 1992, Dynamics of Tropical Rain Forests: Models for Populations and Genes, combina enfoques demográficos y genéticos con un componente teórico importante para el estudio de la biología de poblaciones. Realizó una estancia posdoctoral en genética molecular del desarrollo en la misma Universidad de California, pero ahora en el campus La Jolla, en donde inició proyectos de la genética molecular del desarrollo y el planteamiento de modelos de redes regulatorias, publicando a su regreso a México el primer modelo del mundo de la dinámica de una red regulatoria compleja, anclada en datos experimentales, para explicar la diferenciación celular.

      A partir de entonces, su grupo de investigación ha mantenido un liderazgo importante a nivel internacional en el uso de formalismos de sistemas complejos, para entender cómo la información genética se mapea en los rasgos visibles de los seres vivos (fenotipo), y entender la ecología evolutiva del desarrollo, así como la importancia de este en la evolución de los organismos vivos. Ha sido invitada como profesor visitante a algunos de los institutos de investigación más prestigiosos del mundo en esta área (Universidades de Uppsala en Suecia, y de Barcelona en España, University College en el Reino Unido, Instituto Santa Fe y Miller en Estados Unidos). Es cofundadora del Centro de Ciencias de la Complejidad de la UNAM, en el cual ha estado a cargo de la Coordinación Académica hasta el 30 de noviembre de 2018.

      En 1992, se incorporó al Instituto de Ecología de la UNAM en donde actualmente es investigadora titular “C” de tiempo completo, con permiso sin goce de sueldo. Desde 2001 tiene el nivel III en el Sistema Nacional de Investigadores y cuenta con el nivel máximo (D), dentro del Programa de Primas al Desempeño del Personal Académico de Tiempo Completo de la UNAM.

      Su notable trabajo de campo, teórico y experimental ha cristalizado en modelos matemáticos demográfico-genéticos dinámicos, acerca del sistema de regeneración de selvas y los efectos de cosecha y probabilidad de extinción en especies útiles. Estos modelos han resultado instrumentales para la conservación y manejo de las selvas en el mundo, pero sobre todo en Latinoamérica. Ha coadyuvado de manera importante al conocimiento y conservación de la biodiversidad de las selvas mexicanas. Por ejemplo, coordinó en colaboración con el Instituto de Biología, un estudio que llevó al descubrimiento de más de 20 especies nuevas para la ciencia. La doctora Álvarez-Buylla también estudió la dispersión de transgenes en las razas y variedades locales del maíz en México y ha contribuido a la bioseguridad de este cereal, fundamental en nuestro país. También realizó investigaciones en la especie mexicana única, Lacandonia schismatica, que ha sido vértice de todos sus intereses científicos y útil para la preservación de las selvas tropicales; y también ha estudiado la filogenia y genética de poblaciones de pinos, con implicaciones en la conservación de bosques templados. Desde que volvió de su posdoctorado se ha enfocado en el estudio de la ecología evolutiva del desarrollo, contribuyendo en la frontera de la biología de sistemas, en el entendimiento de los mecanismos sistémicos de la diferenciación celular y la morfogénesis, así como el balance entre proliferación y diferenciación celular usando distintos órganos y estados del ciclo de vida de Arabidopsis thaliana (desarrollo floral, subdiferenciación celular de la epidermis, nicho de células troncales, transición a la floración) como sistemas de estudio, también ha estudiado el papel de las vías hormonales y las respuestas plásticas de los organismos en distintos ambientes. Su trabajo teórico está enfocado en descubrir los mecanismos genéricos del desarrollo y su evolución que subyacen tras patrones fenotípicos conservados, así como también las bases de las especificidades y del papel constructivo del ambiente en retroalimentación con las redes complejas. Ha contribuido al conocimiento funcional y evolutivo de genes MADS-box, reguladores importantes del desarrollo vegetal y animal. Recientemente, está aplicando sus enfoques al entendimiento de la emergencia de enfermedades complejas como por ejemplo el cáncer y enfermedades inflamatorias.

      Su producción científica primaria cuenta con más de 831 productos entre los que destacan:  191 artículos internacionales indizados, 7 libros, 29 capítulos de libros internacionales, múltiples obras de difusión y divulgación de la ciencia, así como un programa de computación para estudios de poblaciones naturales y manejadas, utilizado por cientos de usuarios en todo el mundo. El impacto de sus aportaciones a nivel nacional e internacional se refleja en más de 13,758 citas a su trabajo y los reconocimientos recibidos por varios de sus artículos. Además, de realizar una extensa labor de difusión del conocimiento en cientos de entrevistas y artículos en diferentes medios. Ha sido invitada a impartir conferencias magistrales en más de 139 congresos y simposios nacionales e internacionales. Ha colaborado en labores editoriales, comisiones y comités científicos como organizadora, y tenido una extraordinaria labor de apoyo al desarrollo de la ciencia en México y en el mundo, a través de su proactiva participación en comisiones y comités de evaluación de proyectos, y como editora asociada de revistas prestigiosas en su campo, y en la organización de diversos simposios, congresos y reuniones científicas.

      La doctora Álvarez-Buylla también ha trabajado de manera activa en la formación de nuevos investigadores dirigiendo a: 19 estudiantes de licenciatura, 9 de maestría y 24 de doctorado; e impartido 67 cursos de licenciatura y de posgrado. Asimismo, en su laboratorio se han desempeñado 24 investigadores posdoctorantes, tres investigadores asociados y seis técnicos académicos. Muchos de sus estudiantes y colaboradores han obtenido algunas de las becas posdoctorales más prestigiadas del mundo o son ya investigadores en universidades importantes.

      Su experiencia en la administración pública y administración incluye su participación en el Consejo Consultivo Científico de la CIBIOGEM, Comisiones de las Cámaras de Senadores y Diputados de la República Mexicana para la modificación de diferentes leyes. Es miembro fundador, coordinadora general desde 2008 y fue presidenta durante dos periodos (2011-2012 y 2015-2016) de la Unión de Científicos Comprometidos con la Sociedad, organización empeñada en la responsabilidad ética y el compromiso socio-ambiental de la ciencia en temas nodales para México. Es fundadora y actual Coordinadora de Investigación del Centro de Ciencias de la Complejidad C3, UNAM y fue jefa del Departamento de Ecología Funcional del Instituto de Ecología, UNAM (2008-2012). Ahora es Directora General del Consejo Nacional de  Ciencia y Tecnología (2018-2024), desginada por el Presidente de los Estados Unidos Mexicanos, el licenciado Andrés Manuel López Obrador.

      Su trabajo ha sido reconocido con 50 distinciones y becas, entre las que destacan: “Young Investigator Award” de la Sociedad de “American Naturalists”, Estados Unidos, 1994; Distinción Universidad Nacional para Jóvenes Académicos 1997; Premio Nacional de Investigación de la Academia Mexicana de Ciencias (Ciencias Naturales) 1999; Premio Ciudad Capital: “Heberto Castillo Martínez” del Instituto de Ciencia y Tecnología del Gobierno del Distrito Federal, Premio Universidad Nacional 2010 (Investigación en Ciencias Naturales), Medalla Faustino Miranda del Instituto de Ecología, UNAM; Beca Miller del Instituto Miller para la Investigación Básica en Ciencia, Universidad de California, Berkeley, USA, Premio Nacional a la Investigación Científico-Tecnológica UASLP 2016. Fue galardonada con el Premio Nacional de Ciencias Físico-Matemáticas y Naturales 2017.