Agentes tóxicos y procesos contaminantes

REVISTA 9: Agentes tóxicos y procesos contaminantes
FECHA: DICIEMBRE 2023
María Elena Álvarez-Buylla Roces
Directora general del Consejo Nacional de Humanidades, Ciencias y Tecnologías
Presentación (págs: 4, 5, 6, 7, 8 y 9)
Durante los últimos 40 años, el modelo neoliberal impulsó procesos productivos fabriles, industriales y agrícolas con prácticas destructivas y permisivas. Este paradigma hegemónico trajo como consecuencia una crisis socioambiental con alarmantes daños progresivos en los Sitios sobreexplotados. Dicho modelo ha generado una serie de impactos nocivos en la salud humana y en el ambiente, lo que incluye la disminución de la biodiversidad y la contaminación del suelo, el aire y los acuíferos.
Durante años, las comunidades afectadas, que por lo general son de bajos recursos, han denunciado los daños que sigue provocando este modelo, pero sus luchas se han desestimado por carecer de sustento científico. Ante ello, el Conahcyt del primer gobierno de la Cuarta Transformación (4T), bajo el mandato del presidente Andrés Manuel López Obrador, que se dio a la tarea de atender las demandas de los sectores más pobres, con rigor y privilegiando la verdad, ha enfocado una serie de estudios en las regiones más afectadas por el modelo extractivista para validar científicamente la búsqueda de justicia socioambiental de sus comunidades.
Esto implica el fomento de una ciencia aplicada para sustentar un desarrollo humano con bienestar, y se ampara en la Constitución Política mexicana y la Ley General en materia de Humanidades, Ciencias, Tecnologías e Innovación. También retoma el rigor científico, la inter y transdisciplina, así como la diversidad epistémica en la investigación de incidencia socioambiental.
El trabajo del Conahcyt con la comunidad académica, organizaciones de base ciudadana, las propias comunidades, los tres órdenes de gobierno e, incluso, el sector privado responsable, ha sumado en dos ejes fundamentales: 1) el entendimiento, el análisis y la búsqueda de soluciones integrales, sustentables y sostenibles, y 2) el respaldo a las luchas legítimas de las comunidades para defender sus territorios y derechos individuales y colectivos para gozar de un ambiente saludable.
Los expedientes que están resultando de estos Proyectos Nacionales de Investigación e Incidencia (Pronaii) sientan las bases científicas para remediar los graves daños ambientales y transformar los marcos jurídicos que impedirán nuevos impactos. Los desafíos son amplios y diversos, pues la voraz explotación y producción de varias décadas no puede resolverse en pocos años. Sin embargo, la semilla de la transformación es categórica y vigorosa.
Desde las humanidades, ciencias, tecnologías e innovación, se fortalece la generación de conocimientos, se armonizan esfuerzos y se consuman acciones sustentadas en principios éticos, epistemológicos y democráticos, con una clara orientación hacia el bienestar social, el cuidado de las personas y del ambiente, así como la restauración de los daños.
Los resultados que aquí se resumen se han coordinado desde el Programa Nacional Estratégico Agentes Tóxicos y Procesos Contaminantes (Pronace ATPC). Sus proyectos han constatado los efectos de la grave contaminación y la superposición de agentes tóxicos a partir de la evidencia. En éstos se ha expuesto la dañina acumulación de diversos tipos de sustancias altamente contaminantes en el país y, con ello, se han delimitado las Regiones de Emergencia Sanitaria y Ambiental (RESA). Esta definición ha permitido problematizar y responder cuestiones fundamentales: ¿qué agentes tienen presencia en ellas?, ¿a partir de qué procesos productivos se gestan?, ¿cuáles son las afectaciones?, entre otras.
Desde los Pronaces atpc, Salud y Agua, el Conahcyt elaboró el 1er. Informe estratégico sobre una de las RESA más estudiadas: la cuenca del Alto Atoyac (CAA), un documento riguroso que aborda la problemática multidimensional de la contaminación y hace recomendaciones para su atención integral.
Además, con los datos irrefutables que sustentan el estado de la contaminación y los daños a la salud de quienes la habitan, el Conahcyt integró el capítulo de los Ecosistemas Nacionales Informáticos de la CAA, que garantiza el acceso abierto al conocimiento. Éste se encuentra disponible para su consulta desde la página de internet del Conahcyt.
Para abonar a estas acciones, en esta ocasión la revista Ciencias y Humanidades dedica un número especial a los agentes tóxicos y procesos contaminantes, bajo la coordinación temática de Andrés Barreda Marín, quien, a su vez, coordina el Comité Ejecutivo del Pronace ATPC.
El objetivo es presentar los principales avances y resultados que hasta hoy se tienen respecto a la investigación e incidencia en la materia. Quienes escriben los artículos de esta publicación son personas comprometidas con la investigación científica, el trabajo en el territorio, el diálogo entre la academia y las comunidades, y la ciencia aplicada al servicio del país.
La revista abre con un texto de Andrés Barreda Marín acerca de la definición y gestación de las RESA. Enseguida, el Comité Ejecutivo de este Pronace abona al entendimiento del tema a partir de experiencias internacionales con territorios altamente contaminados en el mundo. Lo anterior pone de relieve y en perspectiva el esfuerzo de investigadoras e investigadores, así como la apertura que tiene el gobierno de México, para determinar las RESA en el país.
Por su parte, Guadalupe Ponce-Vélez, Gonzalo Flores Mondragón y Octavio Gaspar-Ramírez reflexionan sobre el origen y la evolución de este Pronace al dar cuenta del trabajo colaborativo, el diseño y desarrollo de proyectos, así como los principales resultados.
En otro de los artículos, Yolanda Pica-Granados y Ania Mendoza-Cantú comparten un análisis sobre la gestión de las sustancias químicas en México, la regulación neoliberal y los actuales retos del marco jurídico, mientras que Margarita Castillejos Salazar y Alina N. Rendón-Lugo analizan las capacidades de infraestructura pública para la producción de datos, la identificación de actores, la aplicación de la normatividad y la atención hacia las RESA.
Los artículos cierran con un texto consagrado a Lilia América Albert Palacios, científica y toxicóloga dedicada a la búsqueda de soluciones y oportunidades para reducir las consecuencias de la contaminación del ambiente en la salud de las personas. En la sección Ciencias y Arte, se ejemplifican las experiencias de dos Pronaii que, de la mano de las poblaciones, buscan generar procesos culturales y productivos no tóxicos.
En Derecho a la Ciencia, se aborda un conflicto que ha sido insignia entre los actores privados y las comunidades: los pueblos wixaritari en contra de la empresa trasnacional First Majestic Silver Corporation, y lo que significó el decreto de 2023 para su resolución.
La sección Soberanías presenta cómo se hace el trabajo de detección y monitoreo del herbicida glifosato, mientras que en el espacio de Diálogo de Saberes se expone la participación de las comunidades de la CAA con respecto a los daños ambientales de la región.
Por último, en Punto Crítico, se reseñan cuatro filmes para entender el proceso de la industrialización tóxica y sus estragos. Estos textos se acompañan con el trabajo artístico de Armando Fonseca, que alumbra el recorrido por el despojo y el extractivismo ambiental.
De la misma manera, Santiago Moyao reinterpreta la problematización del tema en Historia Mínima. Por otra parte, Salvador Jaramillo acompaña visualmente la información resumida en Data en torno al estado de la producción agrícola en contraste con la disminución de la importación y uso extensivo del glifosato.
Además, Emma Casadevall muestra, con una portada discursiva y potente, la problemática, la lucha y la resistencia contra esta devastación. Es así como este número de nuestra revista Ciencias y Humanidades pretende despertar la conciencia acerca de esta problemática largamente ocultada, sumar al entendimiento crítico y compartir el enfoque integral y riguroso que se ha desdoblado desde el Conahcyt para atender la compleja contaminación y crisis socioambiental que hoy enfrentamos, con base en la verdad, contundencia y rigor científico que merece defender el derecho a una vida digna.
0 Comentarios